Querido Padre Miguel

Querido padre Angel. Muchas gracias a usted por seguir siendo promotor de estos viajes tan maravillosos. definitivamente el que sean guiados por sacerdotes o consagradas han hecho la gran diferencia. 

Cosas maravillosas seguirán ocurriendo cada día; aun cuando ya estamos en cuerpo de regreso a casa, el corazón y la mente siguen en el viaje espiritual. No sé cuanto tiempo más seguiremos soñando en los lugares visitados o asimilando toda la información obtenida en estos dias.
En lo personal quiero compartirles algo muy maravilloso que viví ayer en Misa. Cómo habrán visto el Evangelio fue la Multiplicación de los panes y los peces. Cuando se leía el Evangelio sentía en mi corazón que yo sabía perfecto lo que se estaba diciendo, sentía como si estuviera viviendo el momento junto a Jesús; podía ver el escenario y la presencia de Jesús. Al terminar la lectura me dí cuenta de lo que había sentido y vivido en el Evangelio. Fueron unos minutos pero los sentí como un gran tiempo junto a Jesús.
Aún ya en nuestras actividades Él sigue actuando y enseñándonos pequeños detalles de su grandeza. Es hermoso ver que el Evangelio tiene un nuevo sentido en mi vida. 
Espero que por ninguna razón se enfríe mi cercanía a Jesús y que la avalancha terrenal no disfraiga mis ojos en el camino correcto. 

Pronto les enviaré los datos del sitio donde podremos poner las fotos de todos para que las compartamos y podamos escoger las que mas nos gusten.

Dios los bendiga. Con todo mi cariño.