Templo Expiatorio a Cristo Rey

 

Primera basílica dedicada a la Virgen de Guadalupe, fue edificada por el arquitecto Pedro de Arrieta. En el año de 1695 se inició su construcción, y en 1709 se dedicó el día 1 de mayo, con la finalidad de ser un recinto dedicado a la veneración de la Virgen de Guadalupe.

En 1749 recibió el título de colegiata. Su portada es exenta y simula un biombo, las cuatro torres octogonales de sus esquinas tenían un significado asociado a la Nueva Jerusalén y las cuatro esquinas del mundo conocido.

En el año de 1895 con motivo de la Solemne Coronación Pontificia el edificio sufrió una gran reforma de conservación, pues la estructura que estaba dañada debido al paso del tiempo y la construcción del Convento de Capuchinas a un costado, mismo que aun existe. Entre las reformas se contempló el desplazamiento de la sillería del coro de canónigos y la colocación del altar de mármol de Carrara, acompañado de un baldaquino de columnas de granito con esculturas de arcángeles de bronce.

En 1904 es elevada a Basílica. Para mediados del siglo XX el edificio sufría de gran deterioro estructural que obligó su cierre y la construcción de un templo más grande.

Pero en 1931 debido a las fiestas del cuarto centenario de las apariciones de Santa María de Guadalupe a Juan Diego el templo sufre una última reforma de ampliación mandando el altar de marmol de Carrara hacía atrás y ampliando la zona de la feligresía.

En 1979 inician el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) y la Conferencia del Episcopado Mexicano un proyecto de restauración para evitar la pérdida del edificio. Este proyecto al igual que el proyecto de recuperación de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y el de la Torre de Pisa en Italia consiste en evitar la caída de edificios con estructuras pesadas contraídos sobre suelos blandos que sufren de hundimiento no uniforme, levantando lentamente la estructura con gatos hidráulicos y posteriormente sustituyendo el suelo blando con pilotes de concreto. Aunque aún no se termina este proyecto de recuperación su primer (y principal) etapa concluyó en el año 2000. La basílica fue reabierta a los visitantes en 2001 con la denominación de Templo Expiatorio a Cristo Rey, donde se expone al Santísimo Sacramento las 24 horas del día.