Tarsus - La ciudad natal de San Pablo

El nombre antiguo es Tarsos, probablemente derivado del dios Tarku. 

Su importancia en la Antigüedad se debió a su ubicación en la encrucijada de varias rutas comerciales importantes, que enlazaban el sur de Anatolia con Siria y la región del Ponto.

Las ruinas están cubiertas por la ciudad moderna, por lo que no es bien conocida arqueológicamente. El asentamiento humano se remonta cuando menos a la Edad del Bronce, pero probablemente sea aún más antiguo.

Tarso formó parte de los imperios persa y seléucida. Luego de la conquista romana, fue capital de la provincia de Cilicia. 

Hoy conocemos a Tarso sobre todo por ser la ciudad natal de San Pablo, el apóstol de los gentiles. Allí los peregrinos visitan la antigua avenida de esta ciudad, que está parcialmente excavada y el Pozo y la Iglesia del San Pablo.

La ciudad de Tarso es también conocida por ser el lugar donde se enterraron el corazón y las entrañas de Federico I Barbarroja, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico(1152-1190), rey de Italia (1155-1190) y, con el nombre de Federico III, duque de Suabia (1147-1152, 1167-1168).